La palabra
大人, dàrén, es «persona grande». En la antigüedad era alguien de autoridad: un gobernante, un gran señor. En el I Ching es además alguien de gran visión y rectitud, que no solo actúa bien sino que puede orientar a otros. Si la persona noble es el modelo de conducta, la gran persona es ese modelo con el alcance de quien guía.
La fórmula
Aparece sobre todo en una frase fija: 利見大人, «es propicio ver a la gran persona». La encuentras en la segunda y la quinta línea de Actividad, y en el dictamen de El conflicto (6), Detenimiento (39), Encuentro (45) y Suavidad (57). En Ir hacia arriba dice algo parecido: «Conviene ver a la gran persona.»
El Wenyan describe a la gran persona de la quinta línea del 1 como alguien en armonía con el cielo y la tierra.
Cómo cambia
En Renovación: «La gran persona cambia como el tigre.» El cambio de quien guía es visible y completo, como las rayas del tigre al mudar el pelaje.
En una lectura
Cuando te sale esta fórmula, la pregunta práctica es: ¿a quién conviene consultar? Puede ser una persona con más experiencia, alguien con autoridad sobre el asunto o un buen consejero. A veces la lectura te sugiere lo contrario: que en este asunto te toca a ti ser esa persona para otros.