Dos palabras para una ladera
Antes de ser conceptos filosóficos, 陰 yin y 陽 yang eran palabras del paisaje. Yin era el lado de la colina que queda en sombra; yang, el lado que da al sol. Es la misma colina vista a dos horas del día. Esa imagen sencilla ya contiene lo esencial: no son dos cosas distintas, sino dos caras de algo que cambia.
Con el tiempo, el yin y el yang se volvió la manera china clásica de pensar cualquier par complementario: lo que se abre y lo que se cierra, lo que avanza y lo que recibe, el día y la noche, la actividad y el descanso.
Yin y yang en el I Ching
En el I Ching, el yin y el yang se escriben como líneas:
- La línea yang es firme, entera: ⚊.
- La línea yin es quebrada, abierta en el medio: ⚋.
Con tres líneas se forman los ocho trigramas, y con seis, los 64 hexagramas. Todo el sistema está hecho de estas dos piezas. El hexagrama 1, Actividad, es yang puro, y el hexagrama 2, Pasividad, es yin puro. Entre ellos están todas las mezclas.
Un dato curioso: en el texto más antiguo, el Zhouyi, las palabras yin y yang casi no aparecen. Las líneas ya estaban, pero el lenguaje del yin y el yang para explicarlas viene sobre todo de los comentarios posteriores, las Diez Alas. Uno de ellos lo dice así: 一陰一陽之謂道, "un yin, un yang: a eso se le llama el camino". El mismo texto cuenta cómo nace todo: 易有太極,是生兩儀,兩儀生四象,四象生八卦, "el cambio tiene un origen supremo; de él nacen las dos formas, de las dos formas nacen las cuatro imágenes, y de las cuatro imágenes, los ocho trigramas".
Viejo y joven: por qué las líneas cambian
Esas "cuatro imágenes" se reflejan en los valores que obtienes al tirar las monedas: 6, 7, 8 y 9.
- 7: yang joven. Firme y estable.
- 8: yin joven. Abierto y estable.
- 9: yang viejo. Ha llegado a su extremo y está por volverse yin.
- 6: yin viejo. Ha llegado a su extremo y está por volverse yang.
Los valores viejos son las líneas móviles. La idea detrás es muy del I Ching: cuando algo llega al máximo, empieza a transformarse en su contrario. El mediodía ya lleva dentro la tarde, y el pleno invierno, la primavera. Lo explica en detalle Las líneas móviles.
Malentendidos frecuentes
"El yang es bueno y el yin es malo." No. Ninguno es mejor que el otro. Un hexagrama con mucho yin no es una mala señal, y una línea yang no es un "sí". En el I Ching, la pregunta no es cuál de los dos tienes, sino si cada uno está en su lugar y en su momento.
"El yang es lo masculino y el yin es lo femenino." La tradición sí usa esa asociación, por ejemplo en la familia de los trigramas, donde el Cielo es el padre y la Tierra la madre. Pero es una imagen entre muchas, no una regla sobre las personas. Todas las personas tienen momentos de iniciativa y momentos de recibir, de hablar y de escuchar.
"Son fijos." Al contrario: el yin y el yang se definen por su relación. Algo es yin respecto de otra cosa. Una montaña es yang frente a un valle, y yin frente al cielo. Y los dos se transforman el uno en el otro sin parar; por eso el libro se llama de los cambios.
"Más yang siempre es más fuerza." No siempre. El gran comentario (繫辭) nota algo curioso: los trigramas que la tradición llama yang, como el Trueno o el Agua, tienen una sola línea yang entre dos yin. La línea que es minoría es la que manda. Lo poco, bien ubicado, pesa más que lo mucho.
Cómo usarlo al leer
Cuando mires un hexagrama, fíjate en el equilibrio: ¿hay más líneas firmes o más líneas abiertas? ¿Dónde están? Una línea yang sola arriba de cinco yin, como en el hexagrama 23, La caída, cuenta una historia muy distinta de una sola línea yang abajo, como en el hexagrama 24, El regreso. No hace falta ser experto: mirar la forma ya te dice mucho.
Para ver cómo se combinan estas líneas en grupos de tres, lee Los ocho trigramas.