La palabra
吝, lìn, reúne varias ideas: la humillación, la incomodidad de un error que se vuelve visible y también la estrechez, la tacañería. En Cambios la decimos «pesar»: el mal sabor que deja seguir por un camino que ya no conviene.
Dónde aparece
- La constancia trae pesar (貞吝): insistir en algo que no lo merece. En la tercera línea de Lo duradero: «No hace duradera su virtud; quizá reciba la vergüenza. La constancia trae pesar.»
- Seguir adelante: pesar (往吝): avanzar ahora deja un mal resultado.
- Pesar, a secas, al final de muchas líneas.
Frente al arrepentimiento
El Gran Comentario lo agrupa con el arrepentimiento. Zhu Xi les vio direcciones opuestas: el arrepentimiento va hacia lo bueno, porque lleva a corregirse; el pesar va hacia lo malo, porque quien no rectifica termina atascado. El pesar es, entonces, una advertencia: todavía no es ventura y desventura en su sentido más grave, pero va en esa dirección si no cambias algo.
En una lectura
Si te sale «pesar», pregúntate dónde te estás aferrando: a una posición, a un orgullo, a una idea de cómo deben ser las cosas. A menudo el texto te muestra qué rumbo lo trae; cambiarlo a tiempo suele bastar. A diferencia de sin falta, aquí sí hay algo que corregir.