La palabra
貞, zhēn, es una de las palabras más frecuentes del I Ching. Tiene dos capas:
- En su origen, en las inscripciones adivinatorias de los Shang, 貞 era el verbo de la consulta: «preguntar al oráculo».
- Desde las Diez Alas, los comentaristas la leen como firmeza en lo correcto: mantenerse recto y no soltar el rumbo.
En Cambios la traducimos siempre como «constancia», que recoge la segunda lectura, la que ha guiado al libro durante más de dos mil años.
Las fórmulas
- Es propicia la constancia (利貞): conviene sostener lo que estás haciendo.
- La constancia trae ventura (貞吉).
- La constancia está en peligro (貞厲): seguir firme tiene riesgo.
- La constancia trae pesar (貞吝).
- Aun con constancia, desventura (貞凶): la firmeza no basta; insistir es el problema.
Las tres últimas son importantes: la constancia no es terquedad. Hay momentos en que mantenerse es justo lo que no conviene.
Variantes
A veces la constancia tiene una forma: la de la yegua en Pasividad, la constancia duradera de usar nueve, usar seis, la constancia en lo difícil (利艱貞).
En una lectura
Cuando te sale «es propicia la constancia», la pregunta es: ¿qué es lo correcto aquí, y puedes sostenerlo sin forzarlo? Lee también cuatro virtudes.