Un trigrama es una figura de tres líneas, cada una yin o yang. Hay 2 × 2 × 2 = ocho, los bāguà (八卦). Cada uno tiene una imagen de la naturaleza y una cualidad:
- Cielo: la fuerza creativa.
- Tierra: la receptividad.
- Trueno: lo que despierta y pone en marcha.
- Agua: el peligro, lo que fluye y no se detiene.
- Montaña: la quietud.
- Viento: lo suave que penetra.
- Fuego: la claridad, lo que se adhiere.
- Lago: la alegría, el intercambio.
La tradición también les da un lugar en la familia (el padre, la madre, tres hijos y tres hijas), una parte del cuerpo y un animal.
Dos trigramas, un hexagrama
Todo hexagrama se lee como un trigrama abajo, el trigrama inferior, y otro arriba, el trigrama superior. Juntos cuentan una escena: en El agua, el Agua se repite sobre sí misma, peligro sobre peligro; en Bienestar, la Tierra está arriba y el Cielo abajo, y se encuentran.
Origen
La tradición dice que el sabio Fu Xi trazó los ocho trigramas al observar el cielo, la tierra y los animales. Es una leyenda de origen, no un dato histórico. Muchos estudiosos piensan que el análisis de los hexagramas en trigramas se desarrolló con el tiempo, y lo vemos ya plenamente en los comentarios de las Diez Alas.
Hay dos maneras clásicas de ordenarlos en círculo: el Cielo anterior y el Cielo posterior. Todo esto lo amplías en Los ocho trigramas.